miércoles, 3 de febrero de 2010

Los sentimientos más puros son los que quedan plasmados en un texto. Es cierto que decir las cosas a la cara es un acto de coraje, pero no creo que lo que se diga cara a cara tenga más valor que lo que se diga por escrito. Escribir, al menos desde mi punto de vista, es el recurso más preciado del que dispongo para expresar tal y como quiero y con toda fidelidad mis sentimientos, pensamientos, creencias. Sé que no lo haría mejor de ninguna otra manera. Las palabras se van con el viento, se quedan en el olvido por muy bellas que fueran, se emborronan a cada minuto en mayor medida. En cambio esto, esto permanece. Son retazos del alma que se imprimen como huella. Me gusta reservar mis mejores palabras para plasmarlas por escrito más tarde.

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